miércoles, 9 de septiembre de 2009

AMIGOS SECRETOS

Yo creo que Uribe y Chávez están jugando al amigo secreto, sólo entre ellos dos. Chávez quiere regalarle a Uribe otros 4 años de gobierno, Uribe quiere regalarle a Chávez un saco de boxeo para que siga escondiendo los problemas que miles de venezolanos tienen que soportar a diario. Parecen alineados para no dejar que el otro pierda su protagonismo, para mantenerse como líderes de unos pueblos que se adormecen viendo sus noticias, pero que despiertan cuando las noticias son contra el vecino.

Se regalan la exacerbación de los ánimos para mantener sus índices de popularidad internos altos, aunque el uno pase sobre las instituciones y el otro también. Se regalan insultos y silencios mientras los vecinos se alinean a favor de no estar alineados con el uno y con el otro. Se acusan alegando que defienden la dignidad de sus pueblos, mientras los colombianos siguen luchando para poder mantener a sus familias a pesar de su presidente, y los venezolanos también.

Para rematar, también existen los colombianos y los venezolanos, que con la intención de defenderse de las intromisiones del vecino, agregan tarjeticas y empaques para los regalos de amigo secreto que tienen en camino los Presidentes. La marcha en contra de Chávez, la marcha en contra de Uribe, los Asambleístas en discursos en Europa, los Congresistas en Discursos en Europa. Parecemos ahora supeditados unos y otros a las acciones del vecino, como para no acabar con el balance de los regalitos.

Es un juego sin fin, en el que ganan los presidentes y sus equipos, y pierden los colombianos y los venezolanos en conjunto. Mientras se quiebran los empresarios colombianos que exportan y los venezolanos pagan precios incomprensibles por un poco de arroz, ellos disfrutan de las mieles de los medios. Es el raciocinio de un ególatra, y es claro que ambos disfrutan de la misma cualidad.

Lástima que a lado y lado terminemos involucrados en la entrega de regalos. Que sigamos atizando los corazones de los vecinos, que no se reconozcan las decisiones autónomas o que terminemos viendo a Chávez en todos los venezolanos o a Uribe en todos los colombianos. Qué tristeza que los regalos sean sólo entre ellos, que la cercanía de nuestros países sea una excusa para terminar alejándonos, que los recursos naturales que podríamos compartir terminen regalados en otra parte. Pero es un juego y para ellos lo importante es participar.

1 comentario:

Ricker Silva dijo...

Un poco desafortunada la alegoría, pero es así. aunque se notan tímidas algunas verdades de esta letanía. Bueno ver que escribe, y desde hace rato, leeré más.