Seguimos en medio de la extraña mezcla de sensaciones que se reportan luego de las cifras expuestas por el DANE, de conocerse el intento de atentar contra el Ministro de Defensa o después de ver la extraña serie de televisión que parece una apología al delito, afrenta a la buena fe y al buen gusto. Pero las grandes discusiones para un país que nunca ha llegado a entenderse siguen posponiéndose y dejándose de lado mientras pensamos en Yidis, o en fútbol o en el camino para llegar a Monserrate.
Podría empezar con que el invierno sigue y parece ensañarse con los colombianos más desprotegidos, mientras las administraciones han repartido contratos que nadie ha logrado entender, con una plata que nunca existe para evitar que las tragedias se repitan; o diciendo que más de año y medio después aún no hay claridad en las cuentas de campañas de muchos candidatos que fueron elegidos y que manejan millonarios presupuestos, sin tener en cuenta que la probidad debería ser el principio fundamental de la administración.
Es posible que alguien piense que estos no son problemas de fondo para un país que sigue pensando en reelección, o en parapolítica o en intercambio humanitario. Sin embargo debo decir que estoy convencido que la corrupción es la que permite que tantas cosas se repitan siempre en la historia de todas las administraciones. Ese es el trasfondo de la para-, farc-, eln-, yidis- política; de las catástrofes en carreteras; de los huecos y de la falta de justicia.
El asunto es que no sé cuándo es que aparecen los órganos de control de los que tan orgullosos salimos de la Constitución del 91. La Contraloría General aparece varios meses (por no decir años) después, diciendo que hubo irregularidades, mientras las dependencias regionales o locales parecen cooptadas por las administraciones; el CNE y la Registraduría han demostrado no tener dientes para evitar que en las elecciones los mismos hagan las mismas a pesar de las buenas intenciones; y hasta las personerías quedan en juicio gracias a las malas elecciones de los partidos.
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