Si algo ha quedado claro luego de los meses transcurridos de este año, es que lo más importante para el alcalde Samuel Moreno son las fotos. Aparece continuamente en ellas, sale sonriente y tranquilo, mientras la ciudad permanece en el letargo de la falta de autoridad. No es claro hasta ahora si se eligió un alcalde o un modelo para campaña publicitaria.
Muchos habrán de decir que es porque el Plan de Desarrollo aún se encuentra en el Concejo, esperando el trámite para que resulte sancionado por decreto. Sin lugar a dudas es una dificultad seria, sobretodo cuando el Plan no produce más que preocupaciones por la falta de solidez financiera y la poca atención a los problemas urgentes que vive la capital, pero es común al principio de todos los periodos. Puede que la sonrisa esté opacando los temas de fondo, pero nada se ve que llegue más allá de las páginas sociales.
Se ha escuchado al Alcalde hablar del escenario multipropósito, que para bien o para mal fue propuesto por el grupo mexicano. Para eso no fueron necesarios mayores movimientos del burgomaestre. Se crean contribuciones, que discursivamente no son iguales a los impuestos, pero del alcalde poco o nada de fortaleza para defender aquello que considera necesario. Sobre la organización del transporte público se espera que de alguna forma cumplan con lo prometido sobre el Sistema Integrado, aunque la discusión sea ahora sobre las tarifas que estaban congeladas por aquellos millones pendientes para el fondo de chatarrización.
Al menos puede decirse que se ha mantenido firme con el metro que prometió, y si bien las vigencias y las ejecuciones serán futuras y eso se traduce en problemas para los próximos dueños del cargo y no para él, ya tenemos las firmas para el estudio que esperemos no termine por llevarse alguna línea hecha de Transmilenio. No porque no sea más “bonito” o “funcional”, sino porque se buscan soluciones para el caos de la ciudad y no reconstrucciones sobre lo poco que se ha construido.
Es posible que la aparición en la fotos sólo sea para aumentar la recordación del alcalde en los bogotanos de a pie, pero como dice un buen amigo, las páginas sociales cada vez las ven menos. Los ciudadanos se desesperan por la deprimente malla vial, los trancones monumentales y la falta de oportunidades para estudiar o trabajar. Eso no se soluciona con una sonrisa, sino con acciones consecuentes y razonables. Tal vez sea muy pronto, pero esperemos que no nos quedemos sólo con la foto.
Muchos habrán de decir que es porque el Plan de Desarrollo aún se encuentra en el Concejo, esperando el trámite para que resulte sancionado por decreto. Sin lugar a dudas es una dificultad seria, sobretodo cuando el Plan no produce más que preocupaciones por la falta de solidez financiera y la poca atención a los problemas urgentes que vive la capital, pero es común al principio de todos los periodos. Puede que la sonrisa esté opacando los temas de fondo, pero nada se ve que llegue más allá de las páginas sociales.
Se ha escuchado al Alcalde hablar del escenario multipropósito, que para bien o para mal fue propuesto por el grupo mexicano. Para eso no fueron necesarios mayores movimientos del burgomaestre. Se crean contribuciones, que discursivamente no son iguales a los impuestos, pero del alcalde poco o nada de fortaleza para defender aquello que considera necesario. Sobre la organización del transporte público se espera que de alguna forma cumplan con lo prometido sobre el Sistema Integrado, aunque la discusión sea ahora sobre las tarifas que estaban congeladas por aquellos millones pendientes para el fondo de chatarrización.
Al menos puede decirse que se ha mantenido firme con el metro que prometió, y si bien las vigencias y las ejecuciones serán futuras y eso se traduce en problemas para los próximos dueños del cargo y no para él, ya tenemos las firmas para el estudio que esperemos no termine por llevarse alguna línea hecha de Transmilenio. No porque no sea más “bonito” o “funcional”, sino porque se buscan soluciones para el caos de la ciudad y no reconstrucciones sobre lo poco que se ha construido.
Es posible que la aparición en la fotos sólo sea para aumentar la recordación del alcalde en los bogotanos de a pie, pero como dice un buen amigo, las páginas sociales cada vez las ven menos. Los ciudadanos se desesperan por la deprimente malla vial, los trancones monumentales y la falta de oportunidades para estudiar o trabajar. Eso no se soluciona con una sonrisa, sino con acciones consecuentes y razonables. Tal vez sea muy pronto, pero esperemos que no nos quedemos sólo con la foto.
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